Por el profesor Mario Larraecha.
Cada vez que Ud. vaya a efectuar una movida o ante la hecha
por su adversario, debe formularse tres preguntas:
1) Objetivo?
2) ¿Que se deja de defender?
3) Hay un jaque intermedio?
Y no jugar hasta no tenerlas contestadas claramente.
1. Objetivo. A) Si le toca jugar a Ud. su movida debe
llevar un objetivo. a) Ganar material: peones, piezas, cambiar favorablemente
(alfiles o caballos por torres, por ejem.) b) Ganar posición: ej. obtener
ventaja del espacio, ubicarse mejor, dominar casillas vitales, etc. c) Ganar
tiempo: ej. aventajar al adversario en el desarrollo. d) Defenderse: impedir
un intento contrario.(este objetivo es el que más se denota).
Si la movida que Ud. piensa no lleva implícita alguno de esos cuatro
objetivos, no vale la pena hacerla. En el ajedrez no se deben mover las piezas
sólo por moverlas, sin plan ni concierto.
B) Si su adversario es el que jugó, Ud debe descubrir cuál es
su objetivo, para contrarestarlo. Sabiendo, como vimos, que puede ser: a.-
Para ganar material. b.- Para ganar posición. c.- Para ganar tiempo.
d.- Para defenderse.
Generalmente siempre hay una amenaza rondando las casillas. Y ya que hablamos
de amenaza, no olvide que muchas veces "la amenaza es mejor que la realización
de la misma". Esto quiere decir que con sólo amenazar se puede
derrumbar el adversario. En cambio al concretar la amenaza, se diluye la tensión
y el contrincante casi siempre se salva. (Recuerde la espada de Damocles).
2. Que se deja de defender. A) Antes de tocar la pieza,
que llevará en sí el brillante objetivo, Ud. tiene que apreciar
qué está defendiendo esa pieza o peón. No sea cosa que
justo es la que está impidiendo que nos den mate o está sujetando
toda la estantería posicional y ésta se nos vendra abajo como
castillo de naipes. Ahora si lo que se defiende es poco, en comparación
con lo que amenaza ganar, hay que jugarla y confiar en Dios. (Por lo menos
en la diosa Caissa, que es la diosa del ajedrez según la mitología).
B) Por supuesto que ante la movida de su adversario, Ud. debe mirar que dejó
"en el aire", no sólo que amenaza. En una de esas, enceguecido
con el ataque (la amenaza es un ataque) "colgó" la dama o
el mismísimo rey. El mate llamado "pasillo" es bastante
común y se basa en esa ofuscación o "chess lapsus".
Ocurre cuando el rey enrocado corto, con sus tres peones intocados al frente
y la única torre que defiende la "octava" y que está
frente a una columna abierta, es sacada impulsivamente por esa perpendicular,
dejando al monarca solito y sin aire.
3. Hay jaque intermedio. A)Usted no va a creer la cantidad
de "inmortales" que se han frustrado por no ver un jaque que tenía
el adversario en ese mismo momento o una o dos jugadas después y que
lamentablemente él sí lo vió y lo dió.
B) A la inversa, cuando su contrincante juegue, Ud. mire si le puede dar jaque,
en una de esas es mate (no se extrañe, ha ocurrido en "las mejores
familias") o por lo menos le liquida todos sus ambiciosos proyectos.
Ahora si con el jaque no gana nada, no lo dé y espere un momento más
propicio. Porque cuando se da un jaque con el cual no se saca nada, el adversario
sí gana, puesto que acomoda su rey a costa de nuestro tiempo.
Sólo me queda desearle suerte y perseverancia. El ajedrez
es muy hermoso, pero si Ud. se mete en campeonatos, le exigirá mucho,
porque aprender a jugar es fácil, lo difícil lo ponen los adversarios.
Por eso, a veces dan ganas de ser sólo pasante de partidas magistrales
y no entrar en competencias. Pero eso, sería como aprender a manejar
un avión y no atreverse a levantar vuelo. Personalmente,, soy mejor
teórico que jugador, sin embargo, me tienta poner en práctica
la teoría.
Del libro: "Guía Práctica para jugar ajedrez"
del profesor Mario Larrachea, 1984.